Acompañamos el camino hacia el derecho
de niñas, niños y adolescentes a vivir en
familia
11
Familiasaptas
0
Vinculacionesen curso
6
Guardas confines adoptivos
0
Adopcionesconcretadas
31
Consultasrealizadas
Preguntas frecuentes
Puede iniciar un proyecto adoptivo una persona sola,
un matrimonio o quienes integran una unión convivencial,
siempre que cumplan con los requisitos establecidos
por la normativa vigente.
La inscripción se realiza en el Registro correspondiente
al domicilio real de la persona o familia interesada.
En Santa Cruz, el trámite se inicia ante el RUAGA,
es gratuito y no requiere intermediarios ni abogado
para la inscripción.
Luego de la presentación de la documentación, se desarrolla
un proceso de evaluación que permite conocer el proyecto
familiar, sus recursos y su disponibilidad adoptiva.
Inscribirse es el comienzo de un proceso de construcción
y evaluación, no la garantía de una adopción.
No existe un tiempo de espera determinado. El Registro no funciona
simplemente como una lista en la que cada familia debe aguardar su turno.
Cuando una niña, niño o adolescente es declarado judicialmente en situación
de adoptabilidad, se buscan familias cuya disponibilidad adoptiva y
características puedan responder a sus necesidades particulares. La selección
final corresponde al juez o jueza interviniente.
Por eso, dos familias inscriptas en una fecha similar pueden transitar tiempos
muy diferentes. La edad, la posibilidad de integrar grupos de hermanos,
situaciones de salud o discapacidad y otras características de la disponibilidad
adoptiva influyen en cada búsqueda.
Porque el deseo de adoptar no siempre coincide con las necesidades de
quienes esperan ser adoptados.
En Santa Cruz observamos que gran parte de las disponibilidades adoptivas se
concentra en niñas y niños pequeños, mientras que disminuye
significativamente para niñas y niños de mayor edad, adolescentes, grupos de
hermanos o situaciones que involucran discapacidad o determinadas
condiciones de salud.
Por eso puede suceder que existan familias inscriptas y, al mismo tiempo,
resulte difícil encontrar una familia adecuada para determinadas niñas, niños o
adolescentes.
Hay interés en adoptar, pero eso no significa que haya disponibilidad para
todas las situaciones.
El desafío del RUAGFA es acompañar a las personas y familias para construir
proyectos adoptivos posibles, responsables y centrados en las necesidades y
derechos de niñas, niños y adolescentes.